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"La vida es así, sin cortes", palabras que Alejandro G. Iñárritu mencionó en una entrevista al explicar como fue el proceso que lo llevo a la idea de Birdman. Y es que, con un excelente manejo del tiempo y espacio, Iñárritu y Lubezki logran no solo, un aspecto fabuloso de una sola toma, sino proporcionar al espectador de una perfecta combinación entre el teatro y el cine.
Tenemos a Riggan Thompson (Michael Keaton), celebridad hollywoodense, famoso por interpretar un super héroe en los 90's, que ahora se encuentra sumergido en el mundo del teatro: Broadway. Empeñado en lograr un reconocimiento como artista más allá del superhéroe, vemos en Riggan, esa necesidad del ser humano por destacar, por ser amado y sobretodo, dejar un legado en nuestro paso por el mundo.
Con una fuerte crítica al ego de las celebrities y al popularismo pasajero que la industria ha generado con el pasar de los años, tenemos un conflicto entre la frivolidad de Hollywood y el arte que viene del alma, el arte que nos expresa, que nos representa y que transciende generaciones.
Es con un beat constante, que Iñárritu acentúa los momentos de mayor emoción en la historia, dando al espectador esa sensación de estar viendo una obra de teatro misma, sin embargo, aquí tenemos una visión a 360 grados, no hay una cuarta pared, tú, espectador estás viviendo esto también, estas adentro.
Recuerdo hace unos meses que vi por primera vez el tráiler de Birdman, realmente no me decía gran cosa, pero quería ese reencuentro con Iñárritu, ya que Babel no me dejó buen sabor de boca, y Biutiful... bueno, la verdad, no he logrado terminar de verla.Y este reencuentro me ha dado una grata sorpresa, de las mejores. Si esperas ver algo como Amores Perros o 21 gramos, en los primeros 10 minutos del filme te darás cuenta de que Birdman, no tiene nada parecida a sus antecesoras.
Y ahora se encuentra dando vueltas al mundo, ganando premios y reconocimientos, no será de gran sorpresa que nuestros queridos creativos mexicanos, Emmanuel "El Chivo" Lubezki y Alejandro González Iñárritu arrasen en las nominaciones por el tan apreciado Óscar el próximo año.
Lo que tal vez empezara como una idea muy simple, un experimento, es un gran parteaguas en la historia del cine, y es un orgullo que de nuevo, esté dirigido por mexicanos, una muestra del gran talento y valor creativo que hay en nuestro México.

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